Kicillof y Rodríguez Larreta hablaron y le bajaron el tono a la disputa sobre la cuarentena

El gobernador bonaerense y el jefe de gobierno porteño coordinaron que en los próximos días se potenciarán los controles en el transporte público y en el cumplimiento de las actividades habilitadas.

Por Martín Dinatale
mdinatale@infobae.com

En un intento por poner paños fríos a la escalada política que se desató en torno a la pandemia, el gobernador Axel Kicillof y el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, hablaron hoy por teléfono y acordaron establecer mayores restricciones en el transporte público del AMBA y en el cumplimiento de los protocolos habilitados durante la cuarentena.

A lo largo de dos llamados que se cruzaron en las últimas horas tanto Kicillof como Rodríguez Larreta establecieron un nuevo esquema de medidas que tomarán junto con el gobierno nacional y que se anunciarán en los próximos días para reforzar los controles en medio de el incremento de casos de COVID-19 que se registraron en las villas miseria de la CABA y en algunos municipios bonaerenses.

“No hay ni hubo pelea con Larreta, lo que se acordó fue fijar más controles. Pero el gobernador tiene la mejor sintonía con el jefe de gobierno porteño”, comentaron a Infobae allegados a Kicillof.

Sin embargo, en los últimos días hubo una visible tensión entre la gobernación bonaerense y la administración porteña por la flexibilización de la cuarentena en la CABA que desató un fuerte malestar en el peronismo y en los intendentes del conurbano.

De hecho, esta mañana el ministro de Salud bonarense, Daniel Gollán, afirmó que la ciudad de Buenos Aires es el principal foco de contagio de coronavirus en el país. Lo hizo al publicar un mapa del AMBA con el territorio porteño destacado y el siguiente mensaje: “Queda claro dónde está el mayor riesgo de irradiación”.

El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, trató de bajarle el tono a esas expresiones al sostener que “no hay espacio para opiniones divergentes, sino para encontrar coincidencias y trabajar juntos”. Pero Gollán ya había lanzado su crítica a la flexibilización porteña al evaluar sin vueltas: “Nosotros no estábamos de acuerdo con la apertura en la ciudad, queríamos ver primero cómo evolucionaba la situación en los barrios populares, esos grandes grandes barrios están pegados a los barrios del Conurbano y esa gente trabaja en la ciudad y se desplaza”.

Horas después de estas frases picantes y de la tensión en aumento que se dio entre ambas administraciones Kicillof y Rodríguez Larreta hablaron dos veces por teléfono.

De esta manera, se ajustaron temas técnicos de medidas sanitarias que se darán a conocer en los próximos días y que apuntan a reforzar los controles entre la Nación, la CABA y la provincia de Buenos Aires en el uso del transporte público.

Para Kicillof resulta clave que no haya un pasaje masivo de gente de la CABA al conurbano. El mandatario bonaerense teme que haya un rebrote en las villas miseria del primer cordón del AMBA. Este temor creció en las últimas horas tras la muerte por COVID-19 en la Villa 21 de Ramona Medina, vocera de la agrupación La Garganta Poderosa, medio de prensa de villas y asentamientos precarios de Argentina.

No obstante, en estas horas el gobernador bonaerense flexibilizó los permisos de excepción para algunos comercios en Buenos Aires y en el sector de la construcción privada.

Desde el gobierno porteño aseguraron que “nunca hubo malestar” con Kicillof y avalaron la idea de ajustar los controles en los medios de transporte público al igual que los permisos de circulación con excepciones en la cuarentena.

Este es un reclamo que también le había llegado a Rodríguez Larreta desde la provincia de Buenos Aires por un aumento de la circulación de gente en los barrios porteños sin los permisos correspondientes.

En la Casa Rosada, allegados a Alberto Fernández dijeron que el Presidente buscó en los últimos días acercar posiciones entre Kicillof y Rodríguez Larreta porque cree que no sirve generar enfrentamientos en estos momentos de crisis.

“Se mantendrán los acuerdos en el AMBA para controlar la situación de pandemia”, dijo un Secretario de Estado y añadió que no se descarta desde la Jefatura de Gabinete que lidera Santiago Cafiero evaluar un retroceso de la cuarentena en el AMBA para ajustar a la Fase II del aislamiento social. Es decir, volver a fijar mayores restricciones en el caso de que sigan aumentando sustancialmente los casos de COVID-19 en las villas. Esto forma parte de la charla que el jefe de Gabinete mantendrá mañana con el gobernador Kicillof en La Plata.

Por otra parte, desde el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, allegados a Gollán dijeron que se avanza en los operativos de vigilancia activa y pasiva en los barrios vulnerables del conurbano para detectar casos de COVID-19 o sospechosos. Lo mismo en los geriátrico. Esto se potenció en las villas de Quilmes, La Matanza, Moreno, Merlo y San Martín. La semana pasada se controlaron más de 20.000 personas en estos distritos y encontraron 40 casos sospechosos de los cuales 5 resultaron positivos

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