Ese camino me lleva.. Casa de Tucumán en el Bicentenario de la Independencia

Por: Mabel Santos
Participaba del Congreso Eucarístico Nacional que tenía lugar en la ciudad de San Miguel de Tucumán, en el mes de junio de 2016, justamente un mes antes de cumplirse el Bicentenario de la Declaración del Acta de la Independencia.
Mis pasos como periodista-único medio presente en aquel momento frente a la Casa Histórica-me habían llevado luego de presenciar la Misa en la Catedral, donde estuvieron presentes las máximas autoridades de Gobierno de la Provincia, encabezadas por el Dr. Juan Luis Manzur. El primer mandatario estuvo acompañado de su familia, gabinete de ministros y del Vicegobernador de Santiago de Estero, Emilio Neder.
La celebración de ritos orientales fue presidida en aquella oportunidad por el Eparca Maronita, Mons. Juan Habib Chamie. Cabe mencionar que Manzur es descendiente libanés, profesando dentro de la grey católica, el rito oriental maronita.
Frente a la Casa Histórica aguardaba, junto a unas pocas personas, el arribo del mandatario de Tucumán, de su par santiagueño y Mons. Chamie., donde se iba a realizar el homenaje a los sacerdotes que participaron de la Declaración de la Independencia. Recordemos que llegó a superar los 20 prelados en los acontecimientos de 1816.
Junto a un reducido número de personas, la mayoría de ellos pertenecientes a la comitiva oficial, ingresamos a la Casa Histórica y luego a la Sala de la Independencia. Allí tuvo lugar aquel acto sencillo de homenaje, al cual reitero, fui la única periodista no oficialista ubicada en la sala.
En el acto se hizo entrega de una plaqueta al Obispo de Ucrania Kozelinski Netto, en representación de los sacerdotes.
Manzur decía en aquel momento:» Esta celebración tiene para mí una doble connotación, primero por pertenecer a la Iglesia Maronita, de la cual me siento profundamente orgulloso y además poder recibir a todos los argentinos en el este Congreso Eucarístico Nacional.»
Por su parte el Obispo Maronita en una parte de su discurso señalaba: «Queremos decir gracias, que significa eucaristía en griego y queremos agradecer a esta tierra que recibió a nuestros hijos y fieles».
Los flases de las cámaras enfocaban aquel momento histórico en la preciosa Casa de Tucumán, en esa sala que tanto amamos los argentinos. Ser testigo de ese instante fue realmente una bendición que me enviaba el Señor.
Concluído el acto, observé allí sobre la mesa de la sala un poster. Me acerqué para ver de que se trataba y vi una hermosa imagen de la Virgen, en una advocación que no conocía. Al verme mirándola, se acercaron unos sacerdotes que me explicaron que venían desde Jujuy trayendo la imagen de la Santa Patrona del pueblo jujeño, la Virgen del Río Blanco y Paypaya.
Los sacerdotes me hablaron de su devoción, de la Virgen de los cerros jujeños y me entregaron ese poster con su imagen… Esto será materia de otro de mis caminos recorridos en otra nota.
Volviendo a la visita inesperada y fortuita a la Casa Histórica en aquel acto oficial del Gobierno de Tucumán a los sacerdotes, tuve oportunidad de saludar al Dr. Manzur y al Obispo Maronita, a la vez de sentirme bendecida por haber cumplido con mi labor periodística en un acto de tal relevancia histórica.

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