Escuchar a Serrat

Escribe: Eduardo A. Volonté.-

No es novedad decir que Joan Manuel Serrat fue uno de los más grandes cantautores de las últimas seis décadas.

Tampoco  que este catalán mantiene desde siempre -como quedó demostrado en cada una de sus presentaciones musicales o ahora  en sus visitas debajo de los escenarios- una relación privilegiada con los argentinos basada en la calidad de su música, sus bondades como intérprete, pero también por el contenido de sus letras y la lucidez de sus opiniones.

Vale detenerse en un fragmento de una de sus canciones, de años atrás, pero siempre vigente:

“Detrás de los héroes y de los titanes, / detrás de las gestas de la humanidad / y de las medallas de los generales. /Detrás de la Estatua de la Libertad. /Detrás de los himnos y de las banderas. / Detrás de la hoguera de la Inquisición. / Detrás de las cifras y de los rascacielos. / Detrás de los anuncios de neón. /detrás está la gente/ con sus pequeños temas/ sus pequeños problemas/ sus pequeños amores…”

“Detrás está la gente…”.  En estas cuatro palabras se encierra un mensaje que no debiera desoir ningún gobernante o aspirante a serlo.

PARA PENSAR

No está de más reflexionar sobre la profundidad de ese mensaje, tan simple, pero tan elocuente.

Sin embargo, el proceder del actual gobierno nacional e incluso de mucha de la  dirigencia opositora pareciera indicarnos lo contrario.

Porque más allá de las apelaciones publicitarias y de los discursos sosteniendo que marchamos hacia un país más justo, los datos de la realidad nos señalan que poco o nada se ha avanzado en la reducción de la brecha que separa  a los argentinos en dos grupos claramente diferenciados.

Recientes datos del Indec sobre la pobreza e indigencia en el primer semestre de 2026 lo reflejan con claridad.

Un estudio de la Consultora W. así  ha descripto la actual pirámide social argentina: Clase Alta: el 5 % de la población; Clase Media Alta: 17 %; Clase Media Baja: 26 %; Clase Baja No Pobre: 30 %; Clase Baja en Pobreza: 22 %.

Esta es la realidad, más allá de las palabras. Demasiado contundentes los datos para una réplica.

UNOS Y OTROS

Por un lado, una escasa pero poderosa minoría que ve constantemente incrementados sus ingresos, su patrimonio, teniendo algunos en común su cercanía y  sus oscuras vinculaciones comerciales con el poder.

Mientras que del otro lado, “…con sus pequeños sueldos/ sus pequeñas campañas/ sus pequeñas hazañas/ y sus pequeños errores”, al decir de Serrat, se encuentra la mayoría de los argentinos.

Hombres y mujeres sin otro capital que su fuerza laboral, y que muchos no encuentran donde ni como emplearla.

Gente común que ve como su poder adquisitivo no siempre alcanza para cubrir sus necesidades más básicas.

Muchísimos que  se ven marginados y condenados al único futuro de intentar sobrevivir diariamente.

Este país dual que los noventa nos legaran,  aún goza de buena salud.

Lejos está todavía aquella Argentina orgullosa de sus capas medias y su movilidad social.

Hoy la única movilidad es la pendiente hacia el empobrecimiento.

Por encima de los anuncios grandilocuentes, de la intolerancia, los enojos y agravios presidenciales ante quienes piensen distintos,  la realidad sigue tozudamente diciendo que poco y nada se ha mejorado la distribución del ingreso, para corregir las distorsiones de un injusto y regresivo sistema tributario.

Sería bueno que los gobernantes y la dirigencia política en general recordaran siempre con Serrat que “cada uno a su manera/ cada quien con sus modos/ detrás estamos todos,/ usted, yo y el de enfrente./ Detrás de cada fecha,/  detrás de cada cosa/ con su espina y su rosa/ está la gente…”.

Serrat ya no volverá como cantautor a nuestro país, sin embargo el mensaje de cada una de sus letras o canciones seguirá perdurando mientras sigan existiendo los males que Serrat narrara.-