Escribe: Eduardo A. Volonté.-
En aquellos años cuando –al decir de Félix Luna- la Argentina era una fiesta, el general Perón dejó para la posteridad aquella sentencia que “los únicos privilegiados son los niños”.
A décadas de distancia y a la luz de la realidad, esa máxima peronista parece ser una más de las tantas arrojadas al baúl de los recuerdos.
Un reciente informe elaborado por un equipo de investigación del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), titulado “Jóvenes vulnerables en la Argentina: 2026 Condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro”, presenta con rigor académico una situación que asume características muy preocupantes.
El estudio realizado mediante a encuestas de modo presencial a 1002 jóvenes residentes en el país, abarca cien páginas, de las cuales -ante la imposibilidad material de reproducirlas- tomamos los datos siguientes:
- El 48,9% de la población juvenil de entre 18 y 29 años es vulnerable.
(considerando así “a quienes poseen primario completo o menos como máximo nivel de instrucción, con independencia de cualquier otra situación; y, del resto de la población juvenil, a las personas que integran hogares con algún tipo de privación, económica o estructural, según las categorías del Índice de Privación Material de los Hogares (IPMH) del INDEC.)
- Entre los jóvenes vulnerables, el 27% se concentra en el Área Metropolitana de Buenos Aires, mientras que el 73% se distribuye en el resto del país.
- Más de la mitad (56,3%) no tiene hijos, pero casi el 20% tiene 2 o más hijos.
- Prevalecen los hogares numerosos, dado que casi la mitad (46,2%) reside en hogares de 5 o más integrantes. Apenas el 2,9% conforma hogares monoparentales.
Educación / Trabajo / Condiciones de Vida
El 60,5% de los jóvenes vulnerables posee secundario incompleto o un menor nivel de instrucció
- El 32,8% cuenta con estudios secundarios completos y el 6,7% ha cursado estudios terciarios o incluso universitarios.
- Solo una cuarta parte continúa estudiando, lo que evidencia una temprana desvinculación del sistema educativo formal.
- 2 de cada 10 jóvenes no trabajan ni estudian (los llamados NI-NI). Y el 30% se encuentra sin trabajo.
- Entre quienes trabajan, solo el 15% tiene un empleo registrado (si consideramos a la totalidad de los jóvenes vulnerables, apenas el 10% está “en blanco”). Un 76% está inserto en una relación laboral no registrada o trabaja por su propia cuenta.
- Para el 75%, su trabajo o el de otro miembro del hogar es la principal fuente de ingresos.
- Y para el 57%, esos ingresos no alcanzan para llegar a fin de mes.
- El 78% no tiene cobertura de salud, por lo cual recurre al hospital público o a una salita de salud para la atención mé
- El 40% afirma vivir en un entorno barrial inseguro o muy inseguro.
- Más del 70% manifiesta tener problemas frecuentes de nervios o ansiedad. Más del 50% siente desgano o depresió A su vez, el 30% reconoce no poder controlar el consumo de alcohol, cigarrillo o drogas.
- Los signos de malestar psicológico no constituyen experiencias excepcionales, sino que forman parte de la vida cotidiana, lo cual refuerza la multidimensionalidad de la vulnerabilidad, involucrando dimensiones materiales y también subjetivas.
Información / Política / Creencias
- El 71,2% se entera de los temas de actualidad del país por las redes sociales (principalmente por Instagram y Facebook), desplazando a los medios tradicionales a un segundo plano. Apenas el 18% se informa a través de la TV.
- El 38% votó por Javier Milei en la elección presidencial de 2023. El 25% lo hizo por Sergio Massa e igual porcentaje no concurrió a sufragar.
- La adscripción religiosa es cada vez más diversa, destacándose la identificación con las iglesias evangélicas como primera minoría (37,6%), el marcado descenso del catolicismo (30,8%) y el continuo crecimiento de los llamados ‘sin filiación religiosa’ (29,5%).
- En el AMBA, los sin filiación religiosa encabezan el ranking (38,3%), seguidos por los evangélicos (33,1%) y los católicos (23,9%).
- Casi 6 de cada 10 están a favor de la pena de muerte para quienes cometen delitos graves.
Expectativas sobre el futuro
- Casi 7 de cada 10 jóvenes vulnerables proyectan residir en otro lugar dentro de 5 años, principalmente en un barrio mejor de la ciudad o, en menor medida, en otra ciudad u otro paí
- Conseguir un trabajo o uno mejor del que ya tienen (31,9%) por un lado, o tener una casa propia (29,8%) por otro, emergen como los principales objetivos a conseguir de aquí a 5 añ Formar una familia aparece como una opción relegada (4,8%).
- El trabajo o la educación como vehículo de progreso difiere según el nivel educativo. Quienes han alcanzado el nivel terciario o universitario se inclinan en un 36,2% en terminar sus estudios como principal meta para los próximos 5 añ Esa expectativa es indicada solo por el 13,5% entre quienes poseen secundario incompleto o un menor nivel de instrucción formal. A su vez, estos últimos señalan el deseo de conseguir un trabajo o uno mejor del que tienen en mayor medida que aquellos con mayor educación formal (33,4% vs 23,2%).
Pero la frialdad de todos estos datos no basta para comprender el drama humano que se esconde detrás de cada joven que no tiene trabajo, que no tiene posibilidades de estudiar, que no tiene en síntesis, futuro alguno.
Resultaría ligero achacarle la responsabilidad de esto al gobierno de turno, la situación es mucho más crítica y profunda. Pero sin duda que las actuales políticas económicas aportan lo suyo para esta situación.
En un mundo cada vez más exigente y competitivo, donde a los jóvenes les cuesta mucho más poder insertarse, que existan en nuestro país estos porcentajes de chicos y chicas en situación total de exclusión, resulta casi hipotecar el futuro.
O acaso es posible imaginar un país integrado y con crecimiento para las próximas décadas con este cuadro de situación?
Revertirlo debe ser una prioridad nacional del conjunto, no solo de las autoridades.
De no hacerlo, podremos exhibir algunos indicadores macroeconómicos florecientes, pero la realidad nos dirá que somos un país sin futuro.-

