Juan Pedro Morales es autónomo y desde hace años se dedica a la construcción de sillones. Sus confecciones son de muy buena calidad y los comercializa en Rauch y la zona. Está casado y tiene una hija. Con su esposa Paula llevan adelante el emprendimiento familiar.
En el mes de marzo un hombre lo llamó con la excusa de comprarle uno de los trabajos que Juan exhibe en su cuenta de Facebook. Después de varias consultas telefónicas, el hombre cerró operación y se ofreció a entregar parte de la compra mediante una transacción bancaria con la idea de pagar el resto en efectivo cuando viniese a Rauch en busca de la mercadería.
El negocio finalmente se frustró. Fue luego de que Juan advirtiera que el comprador le exigía realizar una maniobra poco clara mediante cajero automático.
“Me pedía ir al cajero porque quería hacer una transacción mediante un sistema que se conoce como debin”, señaló el damnificado.
Debin es un débito inmediato. Es un método de pago que permite a quien quiere hacerse de dinero, realizar una instrucción de débito en cuenta de forma online las 24 horas y todos los días de la semana. Una vez realizada la instrucción, debe ser aceptada por su receptor para recibir los fondos de forma inmediata.
La operatoria que pretendía el supuesto comprador planteaba hacer una transferencia, aunque a la inversa, con la idea de apropiarse de fondos del comerciante.
El caso se cerró. Todo parecía haber terminado. Meses después Juan Morales tomó conocimiento que aquel hombre de acento provinciano y de tono amable lo había engañado. Si bien no logró quedarse con su dinero, consiguió apropiarse de sus datos. Le robó su identidad y terminó estafando en su nombre a otras personas.
Los casos abundan. hay damnificados en Tandil, Juárez, La Plata y Capital Federal. El delincuente -que se supone es integrante de una organización- realizó distintas transacciones comerciales con diferentes pretextos a nombre del comerciante rauchense. “Me han llamado muchas personas que han sido víctimas de maniobras ilegales y que fueron cometidas con mi identidad”, comentó Juan a Radio Eich.
“Mucha gente, conocidos y amigos, me llamaron para contarme de que en Tandil había un muchacho, con el que después pude habar y se terminó aclarando el tema, me había escrachado en las redes como un estafador. Lo hizo con nombre y apellido y que vivía en Rauch”, relató.
“Fui al banco para cambiar la cuenta, inclusive. Hice una presentación policial para poder tener algún tipo de respaldo”, agregó.
Los delincuentes operaron apoderándose de los datos -que como los de cualquier persona están disponibles en la web-. Y allí hacen desastres.
“Me han llamado de todos lados, personas que creen haber encontrado al estafador. Cuando en realidad son tan víctimas como yo”, reflexionó.
“Muchas víctimas están en ciudades de la zona, donde comercializo mis productos. La verdad tengo necesidad de aclarar esta situación. Este hecho que me toca vivir y del que soy víctima me perjudica. Muchos clientes están en Tandil y esto no me favorece”, advirtió conmovido el comerciante.
Nota publicada por expreso pedido del Director de La Nueva Verdad de Rauch, Sr Alejandro Izquierdo.