¿El artículo 75? Bien gracias…

 Escribe: Eduardo A. Volonté

Yo, Javier Gerardo Milei, juro por Dios y por la patria, sobre estos Santos Evangelios, desempeñar con lealtad y patriotismo, el cargo de Presidente de la Nación Argentina y observar y hacer observar fielmente, en lo que de mi depende, la Constitución de la Nación Argentina. ¡Sí Juro!”.

Con estas palabras iniciaba el 10 de diciembre de 2023 su gestión el actual Presidente de la Nación.

A poco más de dos años de  pronunciadas  y frente a ellas, podríamos  tararear con Carlos Gardel “Hoy una juramento, mañana una traición”.

La Constitución Nacional dedica su Capítulo Cuarto a las atribuciones del Congreso. Así en su  artículo 75º  inciso 28) determina que corresponde al Congreso “Permitir la introducción de tropas extranjeras en el territorio de la Nación, y la salida de las fuerzas nacionales fuera de él.”

Sin embargo, el mismo Milei que jurara  “observar fielmente, en lo que de mi depende, la Constitución de la Nación Argentina”, firmó  junto a todo su gabinete el 16 de abril pasado, el Decreto de necesidad y urgencia 264/2026 que en su artículo 1º  dice:

“Autorízase el ingreso de medios y personal de las Fuerzas Armadas de los ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA para la participación en el Ejercicio “DAGA ATLÁNTICA” a llevarse a cabo en territorio argentino y en los espacios destinados para instrucción militar de la BASE NAVAL PUERTO BELGRANO, de la GUARNICIÓN MILITAR CÓRDOBA y de la VII Brigada Aérea de la FUERZA AÉREA ARGENTINA sita en el Partido de MORENO, Provincia de BUENOS AIRES, entre los días 21 de abril y 12 de junio de 2026, conforme se detalla en el ANEXO I (IF-2026-35973406-APN-SAID#MD) que forma parte integrante del presente.”

Por su parte el artículo 2º  autoriza la ejecución del  Ejercicio “PASSEX” a llevarse a cabo en la Zona Económica Exclusiva (ZEE)  con la presencia de unidades de la Armada estadounidense, como el portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley.

Como para que no queden dudas sobre su incondicional alineamiento con los EEUU,  Milei junto a su hermana, el ministro de Defensa, Carlos Presti; la de Seguridad, Alejandra Monteoliva; el canciller Pablo Quirno y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem y los jefes militares, abordaron el helicóptero yanqui Grumman C-2 Greyhound y visitaron el USS Nimitz para presenciar desde la platea los ejercicios militares frente a las costas de Mar del Plata.

Resulta al menos preocupante que en momentos en que los EEUU se encuentra inmerso en una guerra de futuro incierto y consecuencias impredecibles, al punto que sus históricos aliados europeos están  esquivándole el bulto a la cooperación con los caprichos imperiales de Donald Trump,  nuestro presidente una vez más de testimonio de su servilismo hacia las políticas  del mandatario estadounidense.

Pero quizás más grave aún  resulta ser la fragante violación al texto constitucional, ese mismo al que Milei juró observar fielmente, y el desconocimiento a la división de poderes y al rol que le cabe al Congreso Nacional.

Lamentablemente no esta la primera vez que el Presidente Milei tira al canasto la Constitución Nacional o incumple leyes sancionadas conforme al procedimiento constitucional o desconoce fallos judiciales.

Cuando un Presidente se aparta de las normas fundamentales, cuando se incumplen los textos que conforman el andamiaje jurídico, se transita un peligroso camino cercano al  abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público.-