Leónidas Barletta y Ayacucho

Escribe: Eduardo A. Volonté

El  15 de marzo de 1975 a los 72 años,  fallecía en Buenos Aires  Leónidas Barletta,  una personalidad multifacética como pocas en el ámbito de la cultura y las ideas.

Lo variado de sus actividades y la riqueza de su obra hacen que su vida y trayectoria resulta imposible de sintetizar en unas pocas líneas.

Tal vez injustamente olvidado o relegado, como tantos otros que optaron por el duro camino de la verdad frente a la complicidad con el poder, su trayectoria lo convierte en una figura digna de recordación.

Nacido el 30 de agosto de 1902 en “casa de pobre en barrio de ricos” –como él lo contara- en el Barrio Norte de la Capital Federal, poco después la familia se mudó a Montevideo 1039, a la terraza de un conventillo, donde el Barletta niño comenzó a conocer la ciudad, su gente y los problemas que habrían de definir sus inquietudes sociales.

UNA VASTA OBRA

Esas experiencias de vida lo convirtieron en el  autor de una obra eminentemente social, compuesta por doce novelas (entre otras: María Fernanda; Vidas perdidas; La ciudad de un hombre; Historia de perros;  Un señor de levita).     Once libros de cuentos (entre ellos Cuentos realistas; La felicidad gris;  Los pobres; Cuentos del hombre que daba de comer a su sombra.

También publicó seis libros de poesías: Canciones agrias; Rada; Aire de proa; Oda al Paraná; Canción de cuna, y Lengua de pájaro. Y también  ocho obras varias y de teatro (Odio; Los destinos humildes;  Viejo y nuevo teatro;  Boedo y Florida, una visión diferente, por citas algunas)

Presidente de la SADE; hombre de teatro; fundador e inspirador del independiente Teatro del Pueblo; periodista sagaz y polemista incisivo, supo desde las páginas de “Propósitos”, reflejar toda una época y dejar expuesta con claridad sus concepciones políticas y sociales.

TEATRO Y PERIODISMO

El 30 de noviembre de 1930, junto  al pintor Guillermo Facio Hebequer y otros,  fundó el Teatro del Pueblo, que en marzo de 1931 se instaló en una antigua lechería de la calle Corrientes 465 para mudarse en 1943 al sótano de Diagonal Norte 943.

Fue este el primer teatro independiente no solo del país sino de América Latina.  Por su escenario pasaron incontables autores y elencos teatrales poniendo en escena obras de fuerte contenido social y dirigidas a un público popular.

La otra gran creación de Barletta fue  en 1951 el periódico “Propósitos”, un semanario tamaño sábana cuyas  páginas reflejaban sin filtro las posturas de Barletta, crítico del peronismo, tenaz opositor a la privatización del petróleo, al envío de tropas argentinas a Vietnam y tomando posición ante cada problema de la realidad nacional.

Si bien llegó a tirar más de 100.000 ejemplares, sus posturas le valieron persecuciones y clausuras.  Poco después de su muerte, dejó de aparecer.

En Ayacucho supo existir un grupo teatral que llevara su nombre, como veremos en una próxima nota.

Pero no es por eso que asociamos su nombre a nuestra ciudad en estas líneas.

AYACUCHO DE NOVELA

En una de sus novelas, Barletta desarrolla una extensa parte de la misma en nuestra ciudad, siendo los imaginarios acontecimientos aquí desarrollados, de singular importancia para la trama de la novela.

Esa novela se titula “Royal Circo”.

Para conocer la línea argumental de la misma, vale seguir a Raúl Larra –biógrafo de Barletta- cuando así la describe: “En tono coloquial describe personajes marginados que arrancan desde el Paseo de Julio, el legendario Bajo porteño para emprender un periplo destinado al fracaso. Como en sus cuentos, aquí juega el contrasentido de unas vidas que en la dura brega del diario subsistir se entregan a la diversión ajena”.

“Es el circo por dentro, con todas sus miserias y sus dramas individuales, Sardina, dueño de “El pasatiempo”, vende su negocio para armar un circo. Y así van apareciendo la amazona, el domador, los acróbatas.  En la primera función en Tres Arroyos, Salustiano que ha perdido a su Palomina, la mujer más gorda del mundo, hace de payaso”.

“El circo se desintegra cuando Sardina advierte que perderá sus dineros y lo abandona a su suerte para irse con Estelle Francis, la amazona.  Los que quedan venden todo y se dispersan. Novela anti romántica, Leónidas Barletta se  ha inclinado por un convencional desenlace feliz”.

Dejemos ahora a Barletta y sus personajes en nuestra ciudad para una próxima nota.-