Inglaterra lo hizo en Miami. Se sobrepuso al gol de Schjelerup en el primer tiempo, lo empató y debió esperar hasta el primer tiempo extra para remontar el resultado. La figura estelar fue Jude Bellingham, que jugó por él y por el capitán Harry Kane: anotó los dos goles -uno con una brillante definición de zurda, otro de 9 tras un rebote del arquero noruego- y llegó a siete tantos en el Mundial, uno más que el capitán inglés en el torneo.
Ahora el equipo inglés espera por el ganador de Suiza y Argentina que juegan desde las 22 horas.

