Aldosivi no escapa a la regla: derrota de visitante y un rumbo cuesta abajo cada vez más difícil de remontar

1 A 0
La escala en Córdoba no varió el promedio de cada viaje que Aldosivi tiene por este torneo de Liga Profesional: fue derrota, esta vez por 1 a 0 ante Belgrano. Dolorosa porque era una gran oportunidad para sumar y mucho más porque el rival jugó gran parte del partido con un jugador menos, por expulsión.

El gol del local lo convirtió Zelarayán, cuando promediaba el primer tiempo y el equipo marplatense no lograba hacer pie a partir de un planteo muy moderado en la búsqueda: fue conservador, a la espera de alguna oportunidad. Casi que no la tuvo.

Con este resultado el equipo de Israel Damonte suma seis puntos, por seis empates. No ha podido ganar en este torneo y sigue anteúltimo en la zona de descenso, apenas por encima de Estudiantes de Río Cuarto, el recién ascendido.

Fue Belgrano el que encontró pronto el dominio del balón y del juego. Sin apuro, pero con una sostenida búsqueda que siempre tuvo el foco en el arco rival. Sin ser agresivo pero sin con intenciones de golpear apenas tuviera la oportunidad. Sobre todo aprovechando desajustes que son una constante en la defensa del equipo marplatense, donde solo el arquero Werner suele destacarse.

Las chances más claras fueron para el local, que a los 28 consiguió el único gol del partido a partir de una excelente intervención de Lucas Zelarayán, que definió con clase de goleador luego de un asistencia de “Uvita” Fernández. Antes ya había tenido otra oportunidad muy clara, con un remate que dio en el travesaño.

Lo que rindió Aldosivi estuvo a tono con lo que había mostrado hace unos días en Mar del Plata, ante Estudiantes de Río Cuarto. Fue cero a cero y con una pobreza extrema en su rendimiento. En Córdoba repitió este magro perfil de juego.

Ni siquiera remontó en el inicio del complemento, cuando pronto el rival se quedó con 10 jugadores. Rigoni se hizo expulsar por un exabrupto que el árbitro no perdonó. Tarjeta roja y ventaja para el equipo marplatense. La dejó pasar.

Llegó la hora de algunos cambios, como para buscar frescura y quebrar el ritmo de juego, en busca de algún desequilibrio. Lo buscó Damonte con los ingresos de Palavecino y Märquez. Fue más de lo mismo. La única clara se festejó como gol: Junior Arias la empujó y se celebró, incluso porque el árbitro convalidó. Luego se confirmó, vía VAR, que el balón dio en el palo, recorrió la línea pero no ingresó al arco.

La otra más clara fue en tiempo de descuento, con un centro que cruzó la pelota por el área chica y nadie apareció para empujarla a la red. Junior Arias fue el que más cerca estuvo, pero corrió su cuerpo, como quien quiere esquivar el balón. Increíble.

El camino por delante, al menos en esta primera ronda, es de problemas y enormes desafíos para Aldosivi. Ahora toca Racing en el Minella, River Plate en el Monumental y por último Independiente Rivadavia de Mendoza. Rivales enormes para un equipo que convierte poco, pierde siempre de visitante. Y no ha podido ganar en todo el torneo.